El templo del conjunto conventual de Malinalco está consagrado bajo la

advocación de “El Divino Salvador”. Consta su fachada de dos cuerpos muy sobrios en su ornamentación; predomina en ella más lo renacentista, en el sentido de lo sobrio, que lo plateresco, con sus excesos decorativos. Es renacentista por la pureza y perfección de su arco de medio punto que enmarca la entrada principal; lo grandioso, siendo sobrio doblemente grandioso. Es también renacentista por el aspecto italianizante de las columnas y el frontón que decora la ventana del coro. Lo plateresco le vendrá, a caso, del hecho de que la decoración de la fachada es autónoma a la concepción arquitectónica de la edificación; como dice Camón Aznar: “En España, [en el plateresco] por el contrario, la fachada se concibe como una entidad, dispuesta en muchos casos con independencia del elemento que decora”.
[Fachada de la iglesia en su estado actual. El repellado se ha retirado y la cantera pude ser apreciada en sus colores y texturas originales; no obstante, el liquen y las plantas parasitarias han vuelto a aparecer en algunos lugares, ennegreciendo o verdeando algunos detalles del conjunto lapidario]
Comments